😴 Cansancio al volante: un riesgo infravalorado
Con la llegada del verano, muchas personas se preparan para viajes largos en coche. Pero cuando los kilómetros se acumulan y el trayecto se vuelve monótono, la carretera puede convertirse en una trampa peligrosa. La concentración disminuye, los párpados pesan… y si no se actúa a tiempo, el riesgo de accidente aumenta de forma alarmante.
En España, la somnolencia al volante es responsable del 7–8 % de los accidentes mortales, lo que equivale a unas 75 muertes y 250 heridos graves al año. Incluso puede representar hasta un 11 % en carretera interurbana. Además, se estima que entre el 20 % y el 30 % de todos los accidentes están relacionados directa o indirectamente con el cansancio del conductor.
💤 El peligro del “microsueño”
Uno de los riesgos más graves es el microsueño: el conductor se queda dormido por unos segundos sin darse cuenta, lo que puede resultar en una salida de vía sin reacción ni frenado. Es más común de lo que se cree, especialmente en personas que intentan luchar contra el sueño con café, música alta o bebidas energéticas. Estas soluciones sólo disimulan el problema por un tiempo limitado: el efecto de la cafeína desaparece en torno a una hora, y un exceso puede incluso perjudicar el descanso posterior, provocando más fatiga al día siguiente.
👉 La mejor estrategia: parar cada dos horas, caminar un poco y mantener una alimentación adecuada.
🍽️ Comer bien para mantenerse alerta
Comer demasiado antes de un viaje largo no es buena idea. Los accidentes por fatiga ocurren especialmente entre las 14:00 y las 16:00, justo después de comer. Comidas copiosas, azúcares y harinas refinadas provocan subidas rápidas de azúcar en sangre seguidas de bajones que inducen somnolencia.
✅ Opta por carbohidratos complejos como los cereales integrales, que liberan energía de forma sostenida.
✅ Incluye proteínas (legumbres, carne magra, huevos) para mantener la concentración.
✅ Snacks ideales: frutos secos, fruta fresca o barritas energéticas naturales.
💧 Hidratación: clave para la atención
La deshidratación también reduce el nivel de atención. Es recomendable beber al menos un vaso de agua por hora, y más aún si hace calor. Infusiones frías sin azúcar o zumos diluidos también ayudan.
🛑 Pausas activas
Las pausas deben hacerse cada dos horas como máximo. Ya 15 minutos de caminata o estiramientos pueden mejorar la concentración y los reflejos. Dormir al menos 7–8 horas la noche anterior también es crucial.
⚡ Micronutrientes para la energía
Además de las calorías, el cuerpo necesita micronutrientes específicos para mantener la energía mental y física:
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Vitaminas del grupo B: fundamentales para el sistema nervioso y el metabolismo energético.
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Vitamina C y E: protegen las células frente al estrés oxidativo.
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Magnesio: clave para la producción de energía celular (ATP).
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L-Carnitina y Coenzima Q10: mejoran la resistencia y reducen la fatiga.
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Biotina y Taurina: contribuyen a convertir los alimentos en energía utilizable.
Estos nutrientes pueden encontrarse en una dieta variada o en suplementos de calidad.
✅ En resumen:
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El 7–8 % de los accidentes mortales en España se deben directamente a la somnolencia.
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Entre el 20–30 % del total de siniestros están relacionados con el cansancio.
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Esto se traduce en alrededor de 75 fallecimientos y 250 heridos graves al año.
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Prevenirlos es posible con pausas regulares, alimentación adecuada, hidratación y descanso suficiente.